BEAR MOVIES

Hazte miembro

Chat

martes, 17 de septiembre de 2013

Mi primera vez fue un camionero

Ya les he contado tres historias de mi vida adulta, ahora tengo ganas de relatarles mi primera vez, cuando perdí mi virginidad y descubrí la excitación de tener una buena verga ensartada completamente en mi culito. Cómo ya saben no he parado de desarrollar mi lado femenino y creo que mi debilidad (y especialidad), los hombres maduros, tiene mucho que ver con mi primera historia, esa que no se puede olvidar y que cada vez que se recuerda produce una indescriptible excitación. Esto me ocurrió a mis 17 años viajaba de vuelta de las primeras vacaciones en que pude salir solo, en realidad partí con mi grupo de amigos de la escuela, pero ya nos habíamos separado para lograr que nos llevaran más fácilmente. Teníamos que viajar al "aventón" pues a ninguno le quedaba dinero para comprar boletos en omnibus. Me gustaba la sensación de sentirme libre, sin horarios ni planes, apostando a moverme de lugar en lugar dependiendo de la ruta del primer coche que me recogiera. Pasé unas cuantas horas al costado de la carretera, ya estaba cansado y aburrido, por suerte me paró un tremendo camión que transportaba minerales. Corrí hasta la cabina, me abrió la puerta un tipo rudo, se notaba un poco gordo y muy moreno; me ofreció llevarme hasta que anocheciera pues –me aclaró- que él no manejaba de noche y que luego aparcaría, lamenté que no faltara mucho para que oscureciera, no lograría avanzar mucho en mi viaje. Acepté, no tenía alternativa, aunque pensé que no iba a resultar muy agradable el breve trayecto que me ofrecían, no se veía muy contento de llevarme, por suerte me equivoqué completamente... de hecho a los minutos ya conversábamos amenamente. En ese tiempo yo ya sentía fuertes deseos por los hombres, pero hasta ese día me imaginaba galanes de revistas, por lo que al principio el chofer no me provocó nada. Todavía no había tenido ninguna experiencia homosexual, aunque ganas no me faltaban apenas me había atrevido a ponerme ropita íntima de mujer para luego masturbarme pensando en algún amigo maduro de mi familia, únicamente lo había hecho en contadas ocasiones cuando me quedaba en casa sin mis padres. Sin embargo, en este viaje la conversación derivó rápidamente a temas abiertamente sexuales y muy subidos de tono; seguramente Samuel, así se llamaba el chofer, notó mi encubierto lado femenino. Anocheció y Samuel detuvo su camión en el primer aparcamiento que divisó. No habían muchos camiones en el lugar, yo imaginé que tenía que bajarme y buscar donde quedarme o cómo continuar mi marcha. Samuel me sorprendió invitándome a tomar algo en la Posada cercana, por supuesto acepté tenía ganas de beber un trago, todavía no sabía ni remotamente lo que me esperaba. Al cabo de varias rondas de cervezas, me propuso que me quedara en su cabina, "hay espacio para los dos" –aseguró-, yo feliz y un poco intrigada, habíamos seguido hablando de sexo, me había preguntado si yo era virgen y percibí cierto entusiasmo al escuchar que sí lo era. Cerca de las 11 de la noche regresamos al camión, me dijo que necesitaba dormir, me ayudó a subir a la cabina tomándome de mis caderas, eso me turbó inmediatamente. Se instaló en su cama, atrás de los asientos y se desnudó. No pude evitar mirar su verga tiesa y negra. Me pidió que me sacará la ropa y que me acostará a su lado, "hay suficiente espacio para los dos" – insistió- yo accedí sin dudarlo... Entonces supe lo que iba a pasar y me trastornó la posibilidad de cumplir mi sueño secreto. Desde que me invitó las cervezas, dándome cuenta como me miraba, me empezó a parecer muy atractivo... era evidente que era todo un macho y mi deseo por entregarme a él se fue imponiendo fuertemente. Por eso me animé a sacarme, lo más coquetamente que pude, toda mi ropa y sin titubear fui capaz de acostarme a su lado, dándole la espalda porque no me atrevía a mirarlo. Sin preguntar, no era necesario, Samuel empezó a tocarme rudamente, con evidente lujuria, me dio vuelta hacia él y me besó apasionadamente; diría que lo primero que me ensartó fue su lengua, áspera y dura, la sentí muy sabrosa y dominante. Ese hombre sería mi dueño... me puse feliz. Luego sin aviso me metió uno de sus dedos en mi ano mientras me susurraba cochinadas que me ponían más caliente. Me dolía, pero me gustaba muchísimo y me atreví a gemir delicadamente. Fue lo que Samuel esperaba, que agarró fuertemente de la cabeza y me obligó a mamarle su verga. Fue exquisito sentirla con mis labios, rápidamente me la metí en la boca lo más que pude y simultáneamente le pare el culito... Samuel no dejaba de manosearme, mientras me decía que era una mariquita apetitosa y me preguntaba si quería que él fuera mi primer marido... cada palabra que me decía me calentaba más... a todas sus preguntas yo le decía que sí... "sí papito... quiero ser tuya"... "no aguanto"... "dame tu verga por favor". Estuvimos así largo rato hasta que me puso en cuatro y me empezó a chupar el culito... eso fue la gloria, nunca me había imaginado que podría sentir tanto placer. Cuando ya me tenía súper mojadita se colocó un condón, al verlo estirándoselo sobre su miembro casi me corrí, me controlé lo que más pude, entonces me puso su cabezota a la entradita de mi ano, me ordenó jadeando que me abriera mis nalgas con mis manos, le obedecí gustosa, él tomó decididamente mis caderas y me lo fue ensartando lentamente pero sin detenerse... yo ya no sólo gemía, bramaba de placer y él más se estimulaba... Me lo enterró todo, sus testículos quedaron pegaditos a mi hoyito como si también fueran a entrar... no paró, empezó a moverse, a sacarla casi toda para luego metérmela de un solo movimiento hasta el fondo nuevamente... no sé cuanto tiempo me estuvo culiando, era tan maravilloso que perdí la noción del tiempo... Me llevó al límite, le susurré que me iba a correr, "córrase mamita" -me dijo- y se convirtió en un animal salvaje, creía que me rompería el ano, me dolía muchísimo y me gustaba enormemente al mismo tiempo... tuve un orgasmo increíble e intuí que Samuel también, después él me lo confirmó... Nos quedamos abrazados largo rato, yo muy feliz pero avergonzada, Samuel se mostraba totalmente satisfecho, contento y muy tranquilo. Sentí un poco de celos imaginando que para él no era su primera vez, le pregunté y me respondió con tanta ternura que me emocionó... "mamita, nunca he gozado tanto como hoy... ni con alguna mujer, ni con alguna mariquita como usted"... me emocionaba que me llamara "mariquita"... eso quería ser... al fin lo era... Samuel buscaba mi boca a cada rato y yo se la entregaba lo más sensualmente que podía, le abría los labios y dejaba simultáneamente escapar unos leves gemidos... notaba que eso lo calentaba. Sus palabras me tranquilizaron y sus manos volvieron a recorrer mi cuerpo; Samuel estuvo duro muy pronto, no necesitó pedirme que se la chupara, ahora yo tomaba la iniciativa... que dichosa me sentía... esta vez yo le coloqué el condón, me encantó hacerlo y no me costó nada, mi naturaleza se empezaba a imponer... gracias a Dios pensaba... Mientras le mamaba su verga, se la mamaba no se la chupaba, mis manos le acariciaban su pecho peludo, eso era exquisito, y nuevamente le paraba el culito, invitándolo, sugiriéndole que ya le pertenecía... No paso mucho tiempo hasta que me pidió que me subiera sobre él... la idea era maravillosa para mi... ¡cuántas veces la había fantaseado!... Lo hice con bastante seguridad... comportándome como una experta, como la puta que hasta esa noche no había podido salir de mi interior. Me monté con mis piernas bien abiertas... acomodé su falo a la entrada de mi ano y sin pensarlo me dejé caer violentamente hasta el fondo... grité de placer y Samuel, mi Samuel a esas alturas, gozaba enormemente... nuevamente el tiempo se detuvo... sólo sé que nos sorprendió la madrugada... fue mágica la segunda entrega, cambiamos de posturas varias veces... él me guiaba o yo me colocaba abajo y le ponía mis piernas en sus hombros... ahora yo también gritaba cochinadas... yo también le pedía que me hiciera cosas... Fue una noche espectacular... A las nueve bajamos a tomar desayuno, lo necesitábamos, nos besamos antes de salir del camión, de nuestro camión... no me importaron las miradas de los otros camioneros que no disimulaban el habernos escuchado... incluso al escuchar algunas bromas dirigidas a Samuel –las que revelaban mi nueva condición- me gustaron mucho... "parece que la muchachita tiene lo suyo" fue la que más recuerdo. Partimos a las 10 de la mañana... Samuel manejaba y me hablaba como si fuera mi marido y yo le respondía dócilmente asumiendo que era su mujer... Mi historia con Samuel continuó, no tanto como yo habría querido, pero esa es otra historia... sólo les puedo decir que lo amé profundamente y que cada vez que me seduzco a un hombre maduro y bien macho... pienso en Samuel.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Oso (sexualidad)


La comunidad de osos es una subcultura dentro de la comunidad gay. Se considera osos a los hombres gays de cuerpo fornido y con vello facial y corporal. Los osos exhiben una actitud masculina, rehuyendo generalmente del estereotipo de homosexual afeminado.





Hay mucho debate en la definición de lo que es un oso. Algunos piensan que simplemente con identificarse con los osos se es uno de ellos, otros argumentan que se debe tener alguna de las características físicas como un cuerpo grande, vello facial o corporal.

Los osos cuentan con sus propios lugares de ocio y se organizan numerosos eventos orientados a esta comunidad gay, en los que pueden entablar relaciones sociales con otros osos, con cachorros y chasers.












BEAR HISTORY / HISTORIA OSUNA

El fenómeno social de los osos surge a finales de los años ochenta, dentro de la comunidad gay de San Francisco (California, EE.UU.).



Se trata de un movimiento alternativo nacido como respuesta al prototipo de belleza masculina imperante en la sociedad, consistente en dar gran importancia al cuerpo joven, esbelto y depilado o sin vello, y que es ensalzado en la publicidad y los medios de comunicación de masas.Sin embargo muchas personas no se identifican con ese estereotipo, sino con atributos muy diferentes: la barba, el cuerpo velludo, la madurez, la corpulencia, o la barriga pueden ser también objeto de deseo.





De esta manera, los osos han ido saliendo de sus cuevas poco a poco para mostrarse orgullosamente, encontrando rendijas que van más allá de la publicidad o la moda.La primera publicación que se dedicó a difundir el mundo de los osos fue Bear Magazine, a partir de un grupo de personas que se reunían en el Lone Star, un bar de moteros de San Francisco.




Lo que en principio era un pequeño movimiento de la subcultura gay de esta ciudad se fue extendiendo con el boca a boca a otras regiones, así como con los boletines y tablones de anuncios por Internet. Se produjo poco a poco una importante transformación en los circuitos gays, un cambio para muchas personas en la manera de mirar a los demás y de mirarse a sí mismos.
El modelo de belleza masculino estandarizado dentro de la comunidad gay generaba una especie de exclusión,



si no real, al menos sí virtual, de modo que los gays gordos, velludos o maduros se les hacía sentir poco atractivos, con pocas posibilidades de relacionarse afectivamente o de tener éxito sexual.

Con la aparición de este movimiento se valora esos cuerpos, que gustaban a bastantes anteriormente pero que parecía tabú reconocerlo. Los osos y afines tienen ahora un referente cultural que les ha servido para crear lazos sociales y de afecto, para sentirse atractivos y deseados, y también para contribuir a romper el falso estereotipo que contempla a los gays como personas afeminadas o fascinadas por el efebo adolescente.

TERMINOLOGÍA OSUNA

Para aclarar el concepto de lo que es ser "Oso", vamos a transcribir algunos conceptos que nos parecen bastante descriptivos de lo que es ser un Oso: Esta pregunta la hacen frecuentemente personas que buscando información sobre los "Gold Coast bears". Sería facil dar una respuesta rápida basada en las características físicas únicamente, y decir "un oso es cualquier tipo grande y peludo." Pero sería una simplificación que no se sostiene haciendo un análisis preciso. Aún en la naturaleza, no todos los osos son grandes, y no todos los animales grandes y peludos son osos. Conozco hombres que son delgados y con rostro relativamenteterso al igual que su cuerpo, que no obtante personifican el alma de un oso y a quienes estoy orgulloso de considerar osos hermanos. Ser oso, entonces, depende más de las características internas que de las externas. La escencia de la "ursinidad" está en el corazón, la mente y el alma, no en el cuerpo. Un gran corazón es esencial. Un cuerpo grande y peludo, no. A continuación, detalles de distíntos tipos de osos, Daddies, Chubbies, Chasers, etc...

Oso

(en inglés Bear): un hombre con barba y generalmente con vello en el cuerpo y de complexión fuerte o gruesa. Generalmente de apariencia madura.

Cachorro (en inglés Cub): un hombre joven con apariencia y de complexión de oso.

Oso Polar


(en inglés Polar Bear): un hombre maduro con apariencia de oso pero muy canoso, con barba y cabellos practicamente blancos.

Cazador (en inglés, Chaser lit. Perseguidor): alguien que siente atracción por los osos y que no corresponde al estereotipo físico de oso ni de cachorro.


Chub o Chubby (en español, literalmente Gordito o Regordete):


hombre obeso, generalmente sin vello corporal.












Oso del músculo :



en español, Oso Musculoso. Hombre musculado que luce una buena contextura corporal. trabajan su cuerpo, para tener una masa muscular importante sin llegar a perder la forma o la actitud osuna.


Papá Oso


(en inglés Daddy Bear): es un hombre grande y mayor que siente atracción por los hombres jóvenes (cachorros).


Lobo



es un hombre de complexión normal y velludo.




Nutria: es un hombre pequeño o delgado y velludo. Quedada: encuentro organizado de osos.

Leather Bear


(oso de cuero): oso que además gusta de vestir cuero negro, como marcan los cánones del fetichismo del cuero.